“Recuerden que un blog es como una amorfa masa biomecanoide llena de cilicios y falanges qué alegremente se alimenta de vuestros comentarios!”

COMENTARIOS CON VERIFICACIÓN DE PALABRAS

Lo lamento por que detesto este procedimiento, pero tuve que poner un verificador de palabras en mis comentarios para reducir la cantidad de spam (comentarios mierda de gente semejante).

Pero si te interesa lo que leíste, seguro que tolerarás la medida...

2010-12-23

Celeste Caracol

Celeste caracol:

Pequeño caracolsito caminante
Que llevas encima tu casita
Oscura, espiralada y bonita
Por la pared subes desafiante!

Eres tu, oh!, muy tolerante
Por que te desprecia Celestita?
Que prejuiciosa es Pochoclita!
Esto me deja a mi pensante...

Yo a Celeste en esto no la entiendo!
Yo sé, caracol, que estas sufriendo.
¿Por que será que de ti desconfía?

Tu eres como pocos un ser inocente!
Andas lento con tu casa complaciente!
¿Podrás hacer alguna ves que ella sonría?



Joaquín Armental
Jora Supay


Aclaraciones para no-entendidos:
Celestita le tiene "miedo" a los caracoles.
Pochoclita es un apodo que Alejandrina (amiga de Celes) le puso a la misma.

2010-12-15

Primer Ensayo Sobre la Revolución

Cada tanto surge alguna revolución con una ideología fresca. Advierte los problemas del modelo actual (respectivo a la revolución pertinente) y propone un nuevo modelo sin los problemas del anterior. La ideología fresca y la ausencia del problema del modelo anterior pretende un nuevo y mejor modelo. Todos los nuevos modelos, sin excepción, son hipotético o teóricos, y requieren ser implementados para ser verdaderamente abordados. El nuevo modelo acarrea entonces nuevos problemas…
Es predecible que los problemas del nuevo modelo se ramifiquen y desarrollen junto a los demás aspectos del modelo revolucionario ahora instaurado como oficial. Es predecible que el modelo, ahora oficial y antes revolucionario, se enfrente a posteriores revoluciones con ideologías frescas y con un modelo con nuevos problemas.

Lo que pasa es que, como dije, un nuevo modelo es una hipótesis o una teoría. Las revoluciones acostumbran cambiar los modelos. Los modelos viejos están llenos de problemas, pero los modelos nuevos están llenos de aspectos experimentales que causarán, sin lugar a dudas, problemas nuevos. Entonces, al cambiar el modelo lo que se hace en realidad es cambiar los problemas viejos pro problemas nuevos. Los cambios de este tipo son cambios superficiales, y todos sabemos que los cambios superficiales no sirven para nada. Los cambios deben ser profundos, ir a la esencia del problema en lugar de ocultarlo o tratarlo paleativamente, y en eso consiste cambiar un modelo.

La defensa del revolucionario es la oposición al conservador. El conservador se adapta al modelo y se aprovecha de sus problemas consiguiendo un beneficio. El revolucionario puede tener una buena o mala intención, aunque generalmente se trata de buenas intenciones pero mal implementadas. El cambio revolucionario genera nuevos problemas, y los conservadores se amoldarán a los nuevos problemas y los usarán en su provecho. Muchos revolucionarios se transformarán en conservadores inclusive.

Como ya dije, los cambios deben ser profundos y no superficiales. Ante un modelo con problemas hay que solucionar los problemas en lugar de cambiarlos por nuevos. Para solucionar los problemas hay que antes reconocerlos y entenderlos. En un modelo aquello que no es problemático es de alguna forma positivo. Corrigiendo los problemas en el modelo se generarán algunos nuevos problemas que también deberán ser corregidos. Los problemas surgidos de la corrección de otros problemas son problemas mejor mente entendibles y tratables que problemas radicalmente diferentes bajo modelos radicalmente diferentes. Es por otro lado observable que todos los modelos, de ser tratados internamente en lugar de ser cambiados, llegarían paulatinamente a un modelo bastante equilibrado y similar a los demás. Esto se debe a que los sociedades, o sujetos, o individuos, o como se lo plantee en el caso, son semejantes en sus interacciones y necesidades básicas. A su vez, las diferencias entre sujetos pueden, en lugar de servir como agentes separadores y aglutinante, resultar como características compensatorias.

Es en cierta forma razonable la frase que reza "mejor malo conocido que bueno por conocer"… Pero es malinterpretada y mal implementada. Lo "bueno por conocer" contiene también un "mal por conocer", o "mal desconocido". Lo "malo conocido" es un problema que sí podemos tratar y podemos tratarlo inmediatamente. Lo que sería mas adecuado sería "mejor corregir el mal conocido que buscar un bien desconocido cuyo mal aun no podemos ni prever ni tratar".

La revolución entonces solo tiene valides en circunstancias extremas en las que la corrupción del modelo sea irrecuperable. Acarrea situaciones contraproducentes, claro, y deberán ser analizadas y previstas lo mejor posible antes de una acción revolucionaria.
Siempre que sea posible, y "el ahora" suele ser un momento en que es posible, se debe tratar con el modelo presente en lugar de buscar un nuevo modelo. Entonces, lo ideal es corregir los problemas del modelo. Entonces hay que considerar que "el ser conservador" es en cierta forma un problema… Sabemos que hay cosas que hay que conservar, lo positivo, y que hay cosas que hay que cambiar, lo negativo. El "ser conservador" trae intrínsicamente el concepto de "mantener todo como está", y esto solo le conviene a los que se pueden beneficiar de los problemas del modelo. Entonces, uno no debería ser ni revolucionario ni conservador. No voy a usar una palabra para definir como se debería ser, cualquier palabra contendría un significado o connotación diferente a lo que yo quisiera decir…

Lo que primero habría que desarrollar ante un modelo es la libre crítica sobre la realidad, los hechos y los fenómenos. De este modo podremos tratar con el modelo y sus problemas sin dogmas ni influencias inconvenientes. Es fundamental también estudiar para entender el funcionamiento del modelo y de sus problemas. Combatir el problemas es también una acción superficial y en lugar de ello hay que buscar el origen del problema. El origen del problemas es lo que hay que combatir, ya sea suprimiéndolo o compensándolo de alguna forma. Es esperable que, de ser así, se genere con el tiempo un sano equilibrio.



Últimas consideraciones:

Primero que nada, hay que saber que las revoluciones raramente son movimientos impulsados por grandes grupos. Suelen haber grupos reducidos que son los que obtendrán los beneficios cuando el modelo revolucionario se transforme en modelo oficial y conservador.

Segundo. Estos conceptos son aplicables a toda "entidad humanoide". A un estado o nación, a una agrupación, a una empresa u organización, a un partido político, a una agrupación religiosa, a una agrupación civil pequeña, a una familia, a un club o simplemente a un solo sujeto.

Entonces uso a un sujeto como ejemplo para no involucrarme con ideologías políticas… Un sujeto con problemas tenderá a maravillarse por la eficacia de uno o mas sujetos portadores de un modelo de vida diferente. Asumirá el sujeto afectado que cambiando su modelo por el modelo de los otros sujetos se librará de sus problemas. En cierta forma, el modelo de vida responde al trato que se le dan a los defectos y virtudes. Para poseer un modelo en partícula habrá antes que tener determinados defectos y virtudes y tratarlos de una forma particular. El sujeto afectado adoptará el modelo de vida nuevo ocultando sus problemas pero estos ser harán presentes de otra forma. Solo cuando el sujeto enfrente a sus problemas podrá reconocer los modelos que en verdad le satisfagan, pero lo mas probable es que… Habiendo el sujeto corregido (o corrigiendo) sus problemas, se hará de su propio y personal modelo de vida. Se trata de un proceso de evolución y trascendencia, y no de radicales cambios superficiales.

2010-12-07

La Escapada de Narutolandia, Acto 8

Habíamos salido del centro de control de sonido en donde estaba el enigmático Pablín. La escalera caracol por la que habíamos bajado nos condujo a un callejón iluminado en donde algunos sujetos se concentraban en sus cosas. Por un momento el lugar me pareció tan gris como aquél lugar de donde venía, pero duraría poco ese sentimiento. Seguimos por el callejón y llegamos a una avenida.
B—Busquemos la salida de Narutolandia hacia ese “afuera”. Acá hace mucho calor y me está empezando a doler la cabeza.
J—Vamos entonces.
L—Pero quedémonos cerca, no quisiera perderlos entre esta multitud en este lugar tan peligroso.
B—A lo sumo te perderías vos… Yo te ofrecí comprarte un collar con cascabel…
L—¡Shuuuu!
J—Pero te verías linda con un cascabel.
L—¡Nada!
La música seguía sonando, era distorsionada y muy fuerte, la multitud estaba satisfecha. Siluetas de muchos atuendos saltaban y se contorsionaban, parecían poseídos. Algunas siluetas abrieron paso a la visión y detrás de ellas apareció la figura femenina de una egipcia semidesnuda. Era como Cleopatra. Solo vestía unos pequeños paños blancos traslúcidos y joyería dorada. Su cabello, típico de una egipcia noble, era negro y crespo. Tenía una tiara con una serpiente y maquillaje egipcio. Tenía también un largo bastón sacerdotal. Se movía al compás de la música con vaivenes sensuales mientras clavaba por segundos la mirada en los hombres que la rodeaban. Entonces advertí que solo estaba rodeada de hombres. No podía dejar de mirarla, yo estaba como hechizado…
L—¡No mires eso!— Lucía me encestó un fuerte golpe en el hombro y pude recobrar la conciencia, de vuelta oía el sonido de la música metálica y me sentí un poco mareado.
J—Estabas muy concentrado parece…
L—¡Si, demasiado!
B—Soy de carne y hueso… Además no tengo que darle explicaciones a nadie— Aparté mi rostro con gesto teatral, luego volví a ver a Lucía, me sacaba la lengua mientras fruncía las cejas.
En verdad me había quedado pensando en esa mujer… No por que sea atractiva, sino por la extraña situación. Algo se había apoderado de mi, y apuesto que lo mismo se había apoderado de los hombres que la rodeaban. Era como una hechicera, una embrujadora, una clase de trampa para los hombres. Avanzamos entonces tratando de cruzar la avenida que ahora parecía un carnaval, todos saltaban y se amontonaban, era como atravesar un río rápido de montaña.
Pasábamos entre las personas como abriéndonos paso entre pesados tapados de pieles dentro de un ropero… En un momento me di vuelta en busca de mis amigos, pero ya no estaban allí! Me alarmé de inmediato, empecé a buscarlos con la mirada, me paré en punta de pie para ver si reconocía sus cabezas, pero no pude hallarlos. Hice un mal movimiento y perdí el equilibrio y caí al suelo. En el piso me rodeaban las zapatillas, estas se movían amenazantes alrededor mío, pero de pronto todas se apartaron y un par de delicados pies en sandalias doradas se posaron ante mi. Alcé lentamente la mirada, algo en mi me decía que sabía a quien le pertenecían esos pies, y recorrí las piernas que les correspondían, y me encontré con ella, la hechicera egipcia.
Atravesé su cuerpo con la mirada y llegué a sus ojos, me miró penetrantemente con sus lunas negras y todo se volvió diferente para mi. Me sentía como Frodo cuando se puso el anillo por primera vez. Me sentí ligero y sé que me levanté y una nueva música sonaba para mi, y dancé extasiado! No recuerdo mucho de todo lo que pasó, solo que estaba en una multitud de hombres que danzábamos contentos, separados de lo que nos rodeaba, en nuestro propio carnaval, todos siguiendo como felices condenados a esta fémina misteriosa y mágica.
¡Todo se volvió negro! Sentí el duro suelo debajo de mí y algunos sujetos alrededor me miraban. Una parva de hombres bailaban y se alejaban de mi, muchas personas se atravesaban en mi línea de visión y ya no los vi. Reconocí una fuerte mano que tiró mi hombro hacia atrás clavando sus uñas, una sensación que ya había sentido algunas veces. Junto a mi estaba Juan levantándose del suelo en donde yo estaba tumbado aun.
L—¡Degenerados! Ustedes no pueden bailar con mujeres desconocidas.
B—¿Qué pasó? ¿Vos me tiraste por el hombro?
L—Si… Nunca te había visto bailar!
B—Yo no sabía que podía bailar, algo se había apoderado de mi! Alguien controlaba mi voluntad, creo que esa mujer…
L—Lo sé! Esa mujer era una mujer mala y acechadora…
J—No sé si era mala…
L—¡Shuu! ¡Era mala y acechadora! Se los quería robar a ambos.
B—¿Pero que pasó? No recuerdo bien, todo está medio nebuloso, lo último claro en mi mente es que los perdí de vista y me tropecé, y luego estaba frente a un par de pies…
J—Si, te perdimos el rastro. Luego te vi a lo lejos, no podía creer lo que veía, Benjamín bailando en una murga. Sabía que algo andaba mal!
L—Si, entonces te seguimos, pero era difícil, todos empujaban y no nos dejaban avanzar, y los hombres esos estaban poseídos por un hechizo de esa mujer mala y exhibicionista.
J—Nos acercamos para hablar con vos. Miré por un segundo a esa mujer, apenas la vi, pero me miró a los ojos y me puse a bailar también, jajaja!
L—Si, reite nomás!
J—Pero no es mi culpa, me hechizó!
L—Si, te hechizó, como no!
B—Bueno… ¿Y que pasó?
L—Los agarré a los dos de los hombros y los tiré al piso… ¡Y espero que les haya dolido!
—¡Y les salvó la vida!— La vos venía de un joven con atuendos japoneses y hakama, saben, ese pantalón ancho que usan los samuráis. —Esta chica les salvó la vida, deben estar agradecidos!
L—Eso mismo!
—Esa mujer egipcia es la perdición. Seduce a los hombres con sus poderes mágicos y los hace danzar hasta el cansancio. Luego los lleva a un templo misterioso lejos de Narutolandia y les chupa… La vida!
B—¿Nos chupa la vida? De repente no me parece algo tan malo…
L—¡Callate!
—No es chiste… Esa mujer tiene cientos de años, mantiene su juventud alimentándose de la vida de los hombres que se acercan a este mundo en estos sucesos o eventos. La joven que los acompaña es inmune a sus hechizos por ser mujer, tienen suerte de no haber venido solos… De lo contrario, estarían perdidos!
J—Si, lo sé, ella es mi guardaespaldas!— Dijo esto y abrazó a Lucía.
B—Yo soy Benjamín… ¿Quién sos vos?
—No puedo decir mi nombre, tengo motivos para ello, pero pueden decirme “el samurai azul”.
J—Samurai Azul… Parece que sabes bastante de este lugar. ¿Qué misterio guarda Narutolandia?
SA—Lo único que sé es que hay algo o alguien en las sombras, y tiene o tienen intenciones poco benignas. Generalmente nadie es dañada por ellos, pero en cada uno de estos eventos hay desaparecidos.
J—Eso nos han dicho. ¿Qué le suceden a estos desaparecidos?
SA—En realidad no desaparecen, se quedan a vivir aquí para siempre. Se convierten en parte del show, sobreviven comerciando o vagan por el lugar. Aquí pasan desapercibidos entre los visitantes, pero a diferencia de ellos nunca saldrán. Acá hay muchas clases de tentaciones, han conocido algunas de ellas seguramente.
L—Como mujeres malas y acechadoras.
SA—¡Jeje! Esa es una buena definición.
B—Yo no creo que la egipcia haya sido acechadora, se exponía demasiado como para estar acechando.
L—No me contradigas!
J—¿Por qué es el interés de que algunos visitantes se queden aquí por siempre?
SA—Hay cosas que escapan a mis conocimientos. Pero se dice que alguien tiene que hacer que esto siga andando. Ellos, los que están en las sombras, necesitan del mundo de afuera, por eso necesitan visitantes que vengan y que se vayan. Pero también necesitan que la maquinaria siga andando. No están dispuestos a compartir las ganancias o el poder, o lo que sea que están obteniendo, es mas fácil para ellos aprovechar la conducta natural de las personas. Si se las dejan solas y se las estimula de la forma adecuada, las personas crearan por si mismas su propio sistema. Aquí hay un sistema propio.
J—Se podría decir que los visitantes son como hormigas que quedan atrapadas aquí y se transforman en mano de obra barata.
SA—¡Jeje! Si, algo así!
B—Solo que estas hormigas visten ropas raras y capas con nubes rojas.
L—En cada grupo hay diferentes motivaciones.
J—Se necesita una motivación común.
B—Es una abominable conspiración… Vos parece que sabes mucho sobre esto. ¿Por qué nos lo contás?
SA—Estoy en una misión, no puedo contarles. Ustedes son diferentes, ustedes pueden salvarse. Miren alrededor, los demás están muy comprometidos con Narutolandia. ¡Hay que saber apartarse a tiempo!
L—¿Te disfrazaste para pasar desapercibido?
SA—No exactamente…
B—Tu atuendo es uno de los mejores que he visto.
SA—¡Jeje! Gracias. Bueno, he de seguir con mi misión, suerte y cuídense de todo! Este lugar guarda misterios y peligros en donde uno menos se lo espera!
L—¡Adios Samurai Azul!
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