“Recuerden que un blog es como una amorfa masa biomecanoide llena de cilicios y falanges qué alegremente se alimenta de vuestros comentarios!”

COMENTARIOS CON VERIFICACIÓN DE PALABRAS

Lo lamento por que detesto este procedimiento, pero tuve que poner un verificador de palabras en mis comentarios para reducir la cantidad de spam (comentarios mierda de gente semejante).

Pero si te interesa lo que leíste, seguro que tolerarás la medida...

2011-01-07

La Escapada de Narutolandia, Acto 9

Nos despedimos del “Samurai Azul”. Él refirió estar en una misión aquí dentro, especulo que investigaba a los “desaparecidos” o a “ellos”, los que están en las sombras… Tal vez su misión constaba de salir de aquí, tal vez su misión era una de tantas trampas de las que nos debíamos cuidar. ¡La paranoia me estaba atormentando!

B—¡La paranoia me está atormentando!

El Samurai Azul se había ido, estaba apurado, pero antes de irse nos dio algo de información. Nos dijo que él venía de afuera y nos señaló en que dirección debíamos ir, luego buscar un ancho callejón que conducía a un túnel. Al final del túnel estaban los suburbios de Narutolandia y mas allá “el afuera”. También nos dijo que había algunos sujetos en los que podíamos confiar, mencionó a un neko hábil en el uso de la espada y a unos caballeros con armaduras que recordaban animales.

J—¿Podemos confiar en el Samurai Azul? Yo digo que desconfiemos de todos, incluso él podría ser una trampa mas.

L—Yo pienso que talvés “ellos” quieren que salgamos de Narutolandia para alejarnos del lugar por donde hemos venido.

B—El sujeto dijo que su atuendo no era “exactamente” un disfraz…

L—¿Y qué? Era un cosplay, puede que de Kuno Tatewaki, o algún otro espadachín.

B—Puede ser, pero también puede ser que ya tuviera ese atuendo por otros motivos. Su chaleco parecía un judogui, y su hakama era de verdad.

J—¿Vos desis que el tipo practica Judo o algo por el estilo?

B—Para mí que practica Kendo o Iaido.

L—O pudo haberse comprado ropa de Kendo para hacerse un disfraz mas creíble, o para trabajar menos!

B—Es claro que tenemos que abandonar Narutolandia, pero los tres sabemos que tenemos que quedarnos un poco mas y que “debemos” saber que es lo que hay allá afuera.

J—Puede que algo nos esté afectando después de todo y nos haga sentir que debemos quedarnos, y así perdernos para siempre.

L—Nadie me controla a mi.

J—De todos modos, no hemos venido a “Narutolandia” para irnos tan pronto. ¿En donde está nuestro espíritu aventurero?

L—Yo se los advierto nomás… Pero bueno, por mi sigamos adelante, si ustedes quieren ir afuera vamos afuera.

Seguimos la marcha. Pasamos entre mas gente y mas negocios. Yo no entendía de donde es que salía tanta gente y tantos negocios. Parecía que hoy en día todo giraba entorno a comprar y vender… No digo que eso esté del todo mal, para ser sincero conmigo mismo, casi toda actividad social incluye una compra-venta. Pero aquí, y en otros lugares, esa compra-venta era mas feroz y exhaustiva. Uno espera que la compra-venta se relacione a la actividad, pero termina siendo que la actividad se relaciona con la compra-venta.

Encontramos un callejón ancho y entramos en él. El callejón terminaba en una rampa larga en donde no habían vendedores y la gente caminaba lentamente. Bajamos por ese lugar y sentimos un leve viento, después de tanto tiempo percibimos frescura. Al final de la rampa estaba el túnel, era también ancho pero el techo muy bajo, podíamos tocarlo dando un pequeño saltito.

J—Si, yo puedo tocarlo!

L—Yo no…

B—¡Por que sos una petiza! Te puedo acercar un banquito— Juan me sonrió mostrando complicidad, él también sabía el por que de mi comentario.

L—Son unos tarados… Pero como yo estoy mas cerca del piso tengo menos probabilidades de caerme, ustedes no.

B—No me voy a caer, tengo equilibrio y reflejos!

L—Pero yo te voy a hacer caer!

B—Te aprovechas por que no hay pasto…

L—¿Escuchas lo que me dice Juan?

J—Dice que no hay pasto…

L—Tendrías que defenderme a mi.

J—No hay nada que defender, Ben no te hizo nada…

L—Por que va a esperar a que vos no lo veas…

B—¡Calumnias! Yo soy inocente y bueno.

J—Si, él es muy bueno, mirá la cara de cachorro abandonado que pone!— (Pongo entonces cara de cachorro abandonado)

Seguimos por el túnel, el viento se volvía mas limpio y fresco, nos llegaba la luz exterior y la música ya casi no se escuchaba. Me sentía mucho mejor! El final del túnel estaba todo iluminado. Al principio me molestaba los ojos tanta luz, pero luego me acostumbré. Es que en Narutolandia, como había dicho al principio del relato, una suerte de humo cubría el cielo como si fuese un cielo raso. No había entonces luz natural, solo una leve iluminación parpadeante y fluorescente, y eso en los lugares iluminados. La luz siempre fue símbolo de la conciencia… ¿Tendría algo que ver?

Al salir del túnel parecía que desembocamos en una ciudad comercial…

B—¡Mas comercios!

L—Eso yo ya lo esperaba.

Pero era diferente, había mas calma y no tanta condensación. Si bien también había mucha gente. Debe ser que no había techo, la luz y el aire nos rodeaba y ya no había música. Por alguna razón este lugar me recordaba a Marruecos, pero también tenía un estilo semejante a Luth Golein. Las calles eran amplias y tenían algunos árboles, eso era reconfortante. Junto a las paredes los visitantes descansaban y dialogaban tranquilamente. Aquí parecía que realmente estábamos en otro mundo. Recorrí con la mirada todo el lugar y por un momentó juré haber visto a Zima, la chica neko que había llamado mi atención desde el balcón allá en la ciudad. La perdí de inmediato de vista y no quedé seguro de haberla visto realmente. De la egipcia no supe mas nada.

J—Busquemos un lugar en donde sentarnos.

L—Junto a una pared para apoyarnos.

Caminamos por la calle, estaban estas embaldosadas y las paredes laterales como ya dije, asemejaban a Marruecos. Tenían un estilo árabe, del desierto. Las calles laterales también eran amplias y llevaban a destinos desconocidos, pero nada nos hizo suponer que sería interesante ir hacia allí. Llegamos a una gran avenida al fin. Para un lado la avenida parecía desembocar en una gran plaza, para el otro lado, nuestra diestra, la avenida terminaba en un enorme portón rústico. Allí, detrás del portón, debería estar el “afuera”.

B—Si allí, detrás del portón, está el “afuera”, parece que no vamos a poder ir a explorarlo.

J—Algo me dice que está cerrada esa puerta por que está abierta la puerta por la que entramos en un principio, ese portón negro imponente.

L—Cuando abren una puerta, cierran la otra. Debe ser para que un afuera no se comunique con el otro afuera.

J—Esto guarda semejanza con la mente.

B—Explicame…

J—Si… Hay un afuera que es lo que está fuera de la persona, de la mente, y es colectivo por que hay otras personas.

B—Si, exacto. ¿Queres decir que el afuera de donde venimos se asemeja al afuera en donde están las personas y el afuera que se encuentra detrás de ese portón se asemeja a la profundidad de nuestro inconsciente? Sería entonces Narutolandia como una conciencia…

J—Si y no… El inconsciente es tan colectivo como el afuera en donde están las personas, es en cierta forma otro afuera.

B—Entiendo, es como si la conciencia se encontrase en la frontera entre dos mundos, uno figurativo y otro abstracto.

J—Eso mismo.

L—¿Pero que tiene que ver con Narutolandia? Es un lugar, no una persona.

J—¿No recordas que este evento tiene “nombre y apellido” y que pareciese que tiene voluntad, como una entidad?

L—¿Vos decis que estamos en la mente de algo?

J—No precisamente…

B—¡Podría ser una fluctuación del espacio-tiempo! Si todos nos relacionamos en el afuera material y en el afuera inconsciente, y estamos solos en la conciencia, puede que este lugar sea una suerte de excepción…

L—Eso es muy raro, no sé si tenga sentido..

J—Acá nada tiene sentido.

L—Es cierto eso… ¿Qué serían “ellos” entonces?

J—Eso tendríamos que averiguar.

B—Talves “ellos” estén buscando un poder que solo se obtenga uniendo los dos afueras…

J—Puede ser… Pero no adelantes conclusiones!

L—Bueno… Estamos en un cruce de dos avenidas. Para un lado Narutolandia. Para otro lado un portón que conduce a un lugar desconocido. Para otro lado una gran plaza concurrida de gente extraña. Para adelante la avenida se extiende pero se llena de calles casi vacías… ¿Para donde vamos?

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9 comentarios:

  1. Bueno, vamos entonces a realizar un comentario bastante asiduo, de todas las firmas que dejastes y finalmente de este dificil capitulo. Vamos por partes:
    Sobre el de la facilidad: Lo que yo queria dejar sentado es que no hay que buscar la facilidad en la vida si se quiere ser feliz en ella, por que la felicidad es un estado, y vivir buscando la facilidad no nos hace felices sino timoratos e indecisos, como A y B en el post. Por eso, para el que busca facilidad en la vida, la unica que puede hallar es la de la muerte. Vivir no es nunca algo facil.
    sobre mi aclaracion sobre el ateismo, te contesto en la proxima firma por que se hizo la hora y me voy a mi casa jeje.
    salu2

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  2. sobre el post en el que aclaro que no soy ateo:
    Bueno, pero no tenemos que dejar que los demas nos confundan con otros, aunque vos podras decir "que carajo me importa a mi lo que digan los demas", yo creo que parte de ser quien uno es es mostarse tal cual uno es. Por que la gracia de ser uno mismo reside en "Ser nosotros ante los otros", ya que ser nosotros mismos con nosotros mismos es en cierto modo lo mas facil de todo. En cambio, sostener nuestra mismidad frente a la vida y a los demas es en ultima instancia el verdadero reto.
    Yo creo que todo dios es, hasta ahora, como dije, demasiado humano. Si hay algo que deberia tener un contacto directo, una firma propia que nos haga capaces de reconocerlo, eso mismo deberia ser dios. Toda voluntad debe ser manifiesta. Dios no deberia dar lugar a interpretaciones. Y, si pese a todo esto, dios da lugar a interpretaciones, entonces no debe haber religiones que no den lugar a interpretaciones. Ambas cosas no concuerdan y una de las dos tiene que estar mal. que queres decir con que encontras a dios manifestandose en algun lugar de tu psique?

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  3. Bien, ciertamente el agnosticismo es la postura que mas cercana se encuentra a la mia, por lo tanto a lo mejor podria englobarseme, si se me necesita englobar, de agnostico...
    Por supuesto que vos sos psicologo tanto como yo filosofo. Lo que somos no tiene nada que ver con titulos sino con lo que hacemos, o con como lo hacemos.
    Bien, sobre tu firma en el texto de las grullas, varias cosas:
    * bien se que te gusta retrucar metaforas, de hecho sos la persona que mejor conozco en eso, y es en parte por eso el que quiero que leas lo que escribo. Asi que, no dudes en hacer correcciones y exepciones a mis sistemas metaforicos si no te sentis abarcado en ellos jeje.
    * Gracias por el elogio al texto. Debo confesar que tengo influencias.. En cuanto a lo accidentado, ¡Que razon tenes! Ciertamente el texto era mucho mejor en versiones que se perdieron, pero bueno, es lo que quedo lo que puede verse, como las ruinas de la antigua atenas.
    * Si estaba al tanto de la analogia de lo inconciente con las profundidades acuaticas. Esta comparacion la hizo el primer psicologo de la historia.

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  4. lo imprimi y pretendo leerlo mañana cuando este mas despierta, dado q son las 3 de la mañana y aunque estoy pasada de vuelta es hora de intentar dormir. Abrazo grande Joaquin!!!

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  5. odio odio q no salga mi comentario inmediatamente!!! ¬¬

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  6. se q por mas q siga mandando y mandando no va a darme el gusto! ¬¬

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  7. Mariela andate a dormir ya! es una orden!

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  8. siento q puedo decir muchas estupideces porq como q me da la impreion q no van a ser publicadas :D
    BASTAAAAAAAAAAAAAAAAA
    ME FUI!

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  9. ¿¡Por qué crees que no irían a ser publicados tus comentarios!?

    Simplemente estoy alejado del blog, pero pronto volveré a darle la atención que merece!
    Hubieras comentado de todos modos, yo sí o sí los leo…

    Gracias por pasar y leer de todos modos estimada Malula!

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