“Recuerden que un blog es como una amorfa masa biomecanoide llena de cilicios y falanges qué alegremente se alimenta de vuestros comentarios!”

COMENTARIOS CON VERIFICACIÓN DE PALABRAS

Lo lamento por que detesto este procedimiento, pero tuve que poner un verificador de palabras en mis comentarios para reducir la cantidad de spam (comentarios mierda de gente semejante).

Pero si te interesa lo que leíste, seguro que tolerarás la medida...

2011-05-26

La Escapada de Narutolandia, Acto 11

Estabamos tomando un poco de una bebida que mi amigo Juan había conseguido antes de entrar a Narutolandia, era la bebida de Lucia, pero nos convidó un poco. Yo solo bebí un sorbo, Juan no… (Juan no bebió solo un sorbo)
J—¡Tendrías que haber comprado unas oreo!
L—¡Ufa! Todo yo…
B—Haber… Atemos cabos.
J—Si. ¿Qué queres descubrir, el misterio de Narutolandia?
B—Algo…
J—Sabemos que hay un grupo misterioso que digita todo en las sombras.
L—Como en nuestro mundo.
J—Amen! Y hay varios grupos, a saber los “narutistas”, los “nekos”, los “metaleros”, los “adoradores de los juegos de video”
B—Ni me lo recuerdes.
J—Parece que en cada evento se queda gente atrapada, y deben usar varios métodos para concretar ese fin. Básicamente todo el evento es para ello. Pero también para atraer dinero, u otra cosa, de nuestro mundo.
L—¿Qué otra cosa podría ser? La mujer mala y acechadora disfrazada de egipcia degenerada quería robarles su vida… A lo mejor trabaja para ellos.
J—Yo no creo que se relacionen tanto, pero puede que tengan el mismo fin. A lo mejor no les interesa sacarnos dinero por que no comercian con dinero, pero como el consumismo es a lo que estamos acostumbrados allá en nuestro mundo, es mas conveniente que nos atraigan de una forma semejante.
B—Eso tiene sentido.
L—¿Vos realmente queres decir que en lugar de quitarnos dinero nos quitan vida?
J—Un poco a cada uno en cada evento. Como los bancos que con sus intereses y con los centavos que retienen en los cajeros, y el dinero que no es múltiplo de diez…
L—Andá al grano y no hables de economía que te gusta mucho y te vas por las ramas.
J—Voy a que nos sacan un poquito de vida de cada uno y nosotros no lo notamos, y ellos se consiguen una gran cantidad de vida.
L—Pero eso igual es una suposición.
B—Lo que yo me pregunto es… ¿Cómo extraen la vida y donde es que la almacenan?
J—La vida ya nos la están extrayendo, estamos acá en lugar de estar en nuestro mundo.
L—Pero eso no les sirve de nada a “ellos”. Nos están sacando nuestro tiempo, si, pero no ganan nada con ello.
J—Ganan nuestra atención. Ganan nuestra acción.
B—Entonces todo gira entorno a que funcione un sistema paralelo… Es algo aburrido, es demasiado ordinario.
L—Si, no necesitan de Narutolandia para hacer algo así.
J—Pero Narutolandia tiene cosas que no tiene otro lugar. Se trata de la frontera entre el otro afuera. Acá deben de haber otra clase de recursos que no hay en el mundo de donde venimos.
B—Ok…
L—Me suena muy rebuscado. Creo que esto es solo para ganar dinero.
B—El dinero en si mismo no importa.
J—El dinero en si mismo no existe.
B—También… Voy a que lo que importa no es el dinero, sino el poder que este otorga.
L—Es lo mismo.
B—Para nosotros es lo mismo por que estamos acostumbrados a usar el dinero como medio de poder. En otros tiempos el medio de poder era el oro, en otro la sal. Mucho antes era la fuerza bruta, en otras circunstancias es el terror, o la religión…
L—¿Qué clase de medio de poder puede haber en Narutolandia que en otro lado no?
B—Acá es muy importante la imaginación. Dado que hay que dejarse llevar por la imaginación para interpretar roles y aceptar ciertas ideas. Hay también algo de inocencia. A lo mejor lo que obtienen “ellos” de esto es inspiración, ideas.
J—Si, va cobrando forma.
L—Se puede obtener inspiración de muchas formas… Debe ser otra cosa, piensen!…
B—Quizás ellos en verdad no pertenezcan a nuestro mundo, talves pertenezcan a Narutolandia.
J—O quizás pertenezcan al otro afuera.
B—¿Vos desis que provengan del inconsciente colectivo? No me convence.
J—Ellos no son claros para nosotros. Se manifiestan de forma simbólica. Esto a su vez es como un sueño. Talvés ellos sean el inconsciente colectivo…
B—Eso es interesante, muy interesante!
L—Basta. No llegamos a ningún lado, son solamente suposiciones ridículas. Vamos a perder la tarde discutiendo esto.
J—Es cierto, yo digo que vayamos a la plaza, ahí seguro vamos a encontrar cosas interesante.
B—Si es el equivalente narutista de plaza once, ni que lo digas!
Nos levantamos del suelo y nos dispusimos a caminar luego de tanto divague. A veces nos dejábamos llevar por nuestros diálogos y terminábamos en discusiones que no habíamos imaginado. Pero había algo de lo que no habíamos hablado. Yo tenía la sensación, y ya lo he mencionado, que había un constante estado de guardia en la gente de Narutolandia, como si estuviesen preparándose para algo. No se trataba del evento en si, había algo subliminal. Me llamaban la atención las facciones, y me daba la sensación de que en algún momento se desataría una guerra. Claro que se podría tratar de otro truco…
Como la avenida en la que estábamos nos conducía a la plaza principal de esta parte exterior de Narutolandia, seguimos por ella. Atrás quedaron los Narutistas que estaban practicando junto al portón.
L—¿Y si los narutistas que estaban junto al portón en realidad lo estaban custodiando para que nadie pase?
J—Puede ser.
B—No sé me había ocurrido, es probable. Y se hacen los boludos para pasar desapercibidos.
J—Eso es muy común, no es cosa de los narutistas nada mas.
Nos alejamos también de la avenida que nos había traído de Narutolandia. Mientras avanzábamos, a nuestros lados, cruzábamos calles pequeñas y aparentemente peatonales.
J—Este lugar se parece a Jeruzalem…
B—Yo mas bien pensaba en Marruecos.
J—Si, también, a Luth Golein…
B—¡Jajajaja! Si, especialmente Luth Golein!
L—¿De qué están hablando, de ese juego horrible? Yo diría que las casitas se parecen a las casitas de los bizantinos y los sarracenos.
J—Es cierto, es muy parecido… Espero que no aparezcan unos mamelucos por los costados!
B—O un grupo de jenízaros…
J—Pero, yo pasaría desapercibido, les digo que ustedes están con migo y no les hacen nada.
L—No seas así con vos mismo…
J—No sé, a mi me dieron ganas de jugar al Age…
B—A mi al Diablo, es uno de los mejores juegos que hay!
L—A mi me gusta jugar con los gusanitos…
B—Eso puede ser interpretado de muchas formas.
L—¿Escuchas lo que me dice?
J—También escucho lo que vos decis…
L—Los dos son unos tarados!
Seguimos charlando un rato mientras caminábamos por la avenida hacia la plaza de Narutolandia exterior. ¿Habríamos de encontrar mas sujetos como los que habíamos visto, o sujeto que jamás hemos visto?

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