“Recuerden que un blog es como una amorfa masa biomecanoide llena de cilicios y falanges qué alegremente se alimenta de vuestros comentarios!”

COMENTARIOS CON VERIFICACIÓN DE PALABRAS

Lo lamento por que detesto este procedimiento, pero tuve que poner un verificador de palabras en mis comentarios para reducir la cantidad de spam (comentarios mierda de gente semejante).

Pero si te interesa lo que leíste, seguro que tolerarás la medida...

2010-08-27

Vivir sin Arrepentimiento

Fragmento del Hagakure, Capítuo 3, “Tácticas Militares” (párrafo 2)
[El Hagakure es uno de los libros mas antiguos de la humanidad, procede del Japón y pretendió ser una guía ética y moral para los samuráis. Está escrito de forma que cada capitulo cuenta una historia o suceso particular que deja una enseñanza.]

Entre los principios secretos de Yaygu Tajima No Kami Munemori, hay un proverbio: "No existe táctica militar para un hombre de gran fuerza moral." Instruido por esto, cierto vasallo del Shogun fue a ver al Maestro Yagyu y le pidió que lo aceptara como a su discípulo. El Maestro Yagyu dijo: "Me parece que ya sois alumno de una escuela de Artes Marciales. Decidme el nombre de vuestra escuela antes de iniciar nuestras relaciones de maestro-discípulo." El hombre contestó: "Yo no he practicado jamás un arte marcial." El Maestro dijo: "¿No habéis jamás aprendido la disciplina de la escuela Tajima Nokami? Tengo la impresión de que sois uno de los maestros del Shogun. El hombre juró que no. El Maestro le preguntó entonces: "¿Tenéis algún tipo de convicción profunda?" El hombre contestó: "De niño tomé conciencia de que el Bushi es un hombre que no debe arrepentirse de su vida. He enterrado este pensamiento en mi corazón durante muchos años y ello se ha vuelto una convicción. Por ello, jamás pienso en la muerte. No tengo ninguna otra concepción fuera de ésta." El Maestro Yagyu quedó muy impresionado y dijo: "Mi intuición no me ha engañado. El principio más profundo de la táctica marcial es el que vos poseéis. Hasta ahora, de cientos de discípulos que he tenido, ninguno ha alcanzado este principio. No es necesario prepararos con el "sable de madera" (boken). Voy a iniciaros inmediatamente." Enseguida le dio un pergamino. Esta historia ha sido relatada por Muragawa Soden.


“Vivir sin arrepentimiento”… ¡No hay que malinterpretar esta expresión!


Uno se arrepiente de no hacer lo que quiere hacer, y de hacer lo que no quiere hacer. Al tomar decisiones hay que tomarlas en serio, que sea la honesta manifestación de nuestra verdadera conciencia la que toma la decisión. No importa que parezca una idea loca, o sin éxito, lo importante es ser honesto con uno mismo y respetarse a uno mismo. Al decidir, decidir lo que uno en verdad desea con su “corazón”. Si uno siempre hace lo que siente que es correcto y lo que en verdad desea, entonces uno no se podrá arrepentir de sus actos… Claro, no hay que olvidar que también es necesario ser responsable al decidir. Y ser responsable tampoco debe ser malinterpretado. Ser responsable es asegurarse de saber las consecuencias de lo que uno hace y de lo que uno no hace y decidir también en base a esto. También considerar que las decisiones nos forman y nos acompañan y que no podemos huir de nuestras decisiones, y que debemos hacernos cargo de las consecuencias de lo que decidimos. Entonces ser responsable es mas cercano a asegurarse de saber antes de proceder y de no huir de las decisiones… Si tenemos esto en cuenta y decidimos con el “corazón”, entonces no nos arrepentiremos de nuestros actos. Es como aceptar que en cualquier momento podríamos morir, esto nos hace tomar nuestras decisiones en serio.


Uno vive sin arrepentimiento cuando cada momento de la vida es valioso, podemos morir mañana o dentro de sesenta y cuatro años, pero no habremos desperdiciado nuestra vida! Tomarse las decisiones en serio es algo muy diferente a “estar serio”, uno puede tomarse la diversión muy en serio, y esa es parte de la idea! Debemos hacer lo que sintamos que nos hace feliz, si hacemos esto, entonces no tendremos de que arrepentirnos. Este sería el principio mas profundo de las artes marciales.

2010-08-20

Mi Piso de Madera

¿Han caminado por las sucias veredas que rodean a la estación de trenes de Once?

¿Se han tirado sobre el pasto lleno de tierra e insectos?


Aquellos que han caminado por las veredas lindantes a la estación
de trenes de Once saben que están muy sucias. Cubiertas de grasa, aceite, desechos humanos y de otras índoles. Nadie se atrevería jamás a tocar el suelo de las veredas de Once, mucho menos caminaría descalzo. Transitamos las sucias veredas por necesidad, aunque nos den asco las calles por donde andamos. Nos mantenemos bien arriba, por encima de nuestros hombros, nos alejamos del suelo lo mas que podemos.

¿Cuándo fue la última vez que se recostaron en el pasto?
En el pasto lleno de tierra e insectos, quizás húmedo, colmado de olores de la naturaleza, quizás tal vez alguna que otra flor silvestre. ¿Cada cuanto se sientan en el pasto de alguna plaza o parque? ¿Lo han hecho al menos? Sin preocuparse por ensuciarse la ropa o las manos, sin preocuparse por lo que haya en el suelo, los gérmenes, las bacterias, los bichos, la tierra, el barro…

En la cultura occidental se tiene que el arquetipo de un hombre fuerte es un individuo de anchos hombros y un tórax robusto…
Las piernas suelen estar estiradas, es un individuo que no solo es fuerte, también es alto, esta lejos del suelo y parece erguir su alma hacia el cielo… En Japón, al menos antes de que haya una marcada influencia americana, se tenía como arquetipo de un hombre fuerte a un hombre robusto y algo panzón… Hay una diferencia conceptual… En occidente, en este ejemplo mencionaré a los japoneses, se habla del “centro bajo”, o del “peso bajo”. Se trata de flexionar las rodillas para que las piernas amortigüen el peso del cuerpo, entonces la cadera baja mas. Las piernas se vuelven fundamentales y se genera una complementación del arriba y del abajo del cuerpo. En occidente se estiran las piernas, como zancos, y nos acostumbramos a estar en la que en realidad sería la postura de descanso parado. Esto es por que al estar parado con las piernas estiradas necesitamos hacer menos fuerza para mantenernos en pie. Pero, perdemos cierta estabilidad y reflejo… Y nos alejamos del suelo…

Hace relativamente poco tiempo (a decir verdad principio de este año) tuve una inundación mas en mi casa. Esto se debió a la mala capacidad del desagüe municipal para deshacerse del agua de lluvia cuando esta cae muy rápido y en mucha cantidad. La alfombra de mi comedor y cuarto, que ya había pasado por anteriores inundaciones, ya no soportó. El deterioro de la alfombra era tanto que me decidí por un acción radical y la saqué de cuajo. Estuve una semana, pero bajo la sucia y podrida alfombra encontré un viejo y estropeado parquet. El pegamento y la humedad hicieron un desastre, el piso de madera estaba muy feo… Por suerte en mi cuarto es donde se daño menos. De todos modos, aunque viejo y deteriorado, me enamoré del piso de madera. Después de mucho tiempo empecé a hacer algo que siempre deseaba hacer… Acostumbro ahora tirarme al suelo de madera y reclinarme en un grande almohadón y escuchar música o leer. A veces hasta toco mi guitarra imaginaria, jajaja!

La madera proviene de los árboles, nuestros viejos amigos en este mundo desde el principio de nuestro tiempo. La madera nos recuerda la naturaleza, y el suelo nos recuerda la tierra de donde provenimos. Estamos acostumbrados a caminar con la cabeza demasiado arriba, como si no nos alcanzara estirar nuestro cuerpo y alzarla sobre nuestros hombros… También nos separamos de la tierra con nuestro calzado, y no nos atrevemos a tocarla. Consideramos el suelo algo tan ajeno a nosotros, le restamos importancia y lo despreciamos. Hemos creado pavimentos y asfaltos que nos separan aún mas de nuestra madre tierra. El suelo representa nuestro origen, nuestra verdad y nuestra naturaleza. Representa algo que estamos tratando de ocultar. Cuando establezco contacto con el suelo, con el pasto de un parque, o con mi piso de madera, siento un poco estar en contacto con la naturaleza en si. En verdad, entro en comunión con mi propia naturaleza.

Tendemos a alejarnos de lo que asociamos con nuestro lado mas salvaje y natural, tendemos a demonizarlo. Nos queremos diferenciar de los animales, nos alejamos del suelo, tenemos muchos tabúes sexuales, abusamos del moralismo, construimos nuestra vida junto a la artificialidad y la superficialidad. ¿Qué es lo que en verdad tememos al hacer todas estas cosas?…

¿Cuándo fue la última vez que caminaron descalzos en un piso de madera?