“Recuerden que un blog es como una amorfa masa biomecanoide llena de cilicios y falanges qué alegremente se alimenta de vuestros comentarios!”

COMENTARIOS CON VERIFICACIÓN DE PALABRAS

Los comentarios en publicaciones con más de 7 días tardarán un poco en ser publicados.
Mostrando entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sociedad. Mostrar todas las entradas

2019-11-07

Jaula de Perros

Hoy es segundo sábado del mes, y como todos los segundos sábados del mes es el día de la “Jaula de Perros”. No recuerdo si alguna vez he venido ansioso a este espectáculo, siempre vengo por tradición, porque todos vienen, porque no hay nada que hacer los sábados. Escucho los megáfonos como siempre. —Hoy tenemos cuatro delincuentes, el primero de poca monta, un ladrón de carteras agarrado tratando de escapar del pueblo. Dos delincuentes violentos, uno que robó una moto y otro que asaltó a una pobre señora con un arma de fuego. Y para el final, un instructor de natación de aquí del pueblo, un pederasta. ¡Y no les digo más, que empiecen las ejecuciones!— Las masas aplauden y gritan mientras tambalean los tablones, yo me paseo tras las tribunas y ya puedo sentir los atrayentes aromas de chorizo y bondiola en la parrilla. Junto a mi pasa un conocido del barrio con una cerveza y me saluda sonriente inclinando la cabeza, le contesto la cortesía. Podría tomarme una cerveza y comer algo de la parrilla.
Los megáfonos ya habían anunciado al primer condenado, pispeo entre las piernas de algunos espectadores. Veo la jaula oxidada y la silueta del ladrón de carteras desesperado. Se siente en el aire la desesperación del condenado que sabe que va a morir y de los reunidos para ver el espectáculo.

—Hola, sí…
—Hola señor. Toda la carne está buena, como siempre. ¿Qué gusta?
—¿El chori ya está cocido?
—Bien cocido, o jugoso, como usted prefiera.
—Cocido por favor.
—¿Le pone algo al chori?
—Eh… Sí, criolla.
—Marche un chori con criolla para el señor!
Era sorprendente como esta carnicería nos habría más el apetito. Ya hace unos minutos que habían traído a los primeros perros, ladraban eufóricos, y el ladronzuelo gritaba y suplicaba por su vida. Ahora ya los tiene encima, ahora grita en serio, grita con toda su fuerza tratando de aferrarse a algo. No tiene más esperanza que ser comido rápido. Pero nunca es posible. Todos los condenados tienen un collar metálico parecido a esos que les ponen a los que se lesionan el cuello. La finalidad es que los perros no muerdan el cuello para que tarden más tiempo en matar al infeliz. Estos perros están entrenados, ya saben que su presa no se va a escapar a ningún lado así que no se preocupan por matar a la presa. En todo caso se apuran a comer cuanto pueden antes que lo haga otro de los perros. Y no, generalmente los condenados no son atados ni nada, no es necesario, no pueden “pelear” contra las fieras.

—¡Qué espectáculo, señoras y señores! ¿Pueden creerlo, como gritaba? A ver si algún otro infeliz se atreve a andar robando carteras en nuestro pueblo. El que las hace las paga, y si uno no anda en nada raro… ¡Puede disfrutar el espectáculo! Y recuerden que parte de lo recaudado será donado al comedor comunitario de los niños huérfanos Santa María de la Misericordia— Todos aplauden nuevamente. No les importa mucho el tema de la donación, aunque las señoras en las verdulerías siempre comentan lo bien que hace ese dinero a los pobres niños, algunos se quedaron sin padres porque fueron arrojados a la jaula de los perros y ellos no tienen la culpa de los errores de sus progenitores. “¡Alguien tenía que hacer algo por ellos, santo Dios!” Y los señores en la noche del sábado comentarán como gritaba tal, como pataleaba cual, cuanto duró uno y lo necesario de ser tan duro con la ley. Porque “desde que implementamos la Jaula de Perros en el pueblo los delitos y crímenes bajaron considerablemente”.

Me acerco a la baranda que nos separa prudentemente de la jaula. Oficialmente es para seguridad. Ahí está el segundo infeliz, el que se quiso robar una moto, como una humorada le ataron los tobillos a una pesada rueda lo cual causa muchas rizas. El sujeto está horrorizado, su rostro es el de un cachorro mojado y asustado bajo una tormenta, mira a su alrededor sin saber qué mierda es lo que busca.
—¿Podrá escapar de los perros sin el resto del vehículo?— Todos ríen, el chiste es malísimo como todos los chistes que hace el relator. Algunas veces me dan ganas de darle una patada y tirarlo a la jaula por ser tan boludo, pero eso estaría mal, sería un crimen… Igualmente todos se ríen alocadamente, se ríen del infeliz atado a la rueda, obviamente. Entonces se escuchan los ladridos, se abre la compuerta y se le arrojan encima unos cuantos perros delgados, parecen cruzas con galgos. El ladrón grita, ya es devorado, los espectadores aplauden y vitorean. Veo su rostro agonizando recorriendo nuevamente, quizás desea que algún alma bondadosa le pegue un tiro de gracia. ¡Claro que no! ¿Privarnos del espectáculo? Un poco me saca las ganas de comer. No digo que no esté acostumbrado a estas cosas, desde que era joven que vengo, veo y escucho las ejecuciones, como algo de la parrilla, me voy a casa, charlo con los vecinos, veo un partido, a veces voy a misa.

Una vez que vuelven a sus perreras a las bestias y retiran el cadáver un par de empleados acondicionan un poco el lugar. Juntan los huesos y tripas, no vaya a ser que los próximos perros se entretengan comiendo otra cosa que no sea el condenado de turno. Retiran algún utensilio de tortura según las elocuentes ocurrencias de los organizadores. Como eso de atar al ladrón de moto a una rueda. ¿Cómo no se le ocurrieron colgarle un costal con adoquines al ladrón de carteras?... Creo que eso lo hicieron varias veces y ya perdió la gracia. Pero ahora reparo en algo que antes no había hecho, en los empleados que acondicionan la jaula. ¡Sería una desgracia que algún pelotudo abriese por error alguna perrera y se suelten unos hambrientos animales sobre los inocentes empleados! Estar limpiando la jaula es lo más cerca que un ciudadano honrado puede estar de la carnicería. Se me viene a la mente esa superstición de no pasar bajo las escaleras que a su vez proviene de las escaleras del patíbulo, de los ahorcamientos y decapitaciones, y estar bajo la escalera era lo más cerca de estar a la condena a la muerte.

—¿Pueden creer que alguien sea tan animal como para apuntar con un arma de fuego a una honrada ciudadana? ¡A una señora mayor!— La señora no es tan mayor, todavía no llega a los cincuenta, la he cruzado un par de veces en la despensa y hasta la he escuchado hablar de lo terrible que fue el asalto y lo justo y bien merecido que tenía ese malviviente que iba a ser seguramente enviado a La Jaula. Lo gracioso es que la señora debe de haberse molestado porque el locutor la llamase “señora mayor”, es una de esas señoras “coquetas” como dicen… Recuerdo que al principio solo se enviaban a La Jaula a asesinos y diversos criminales, nunca a un ladrón de carteras. Pero ya hay menos crímenes mayores, así que hay que ser menos indulgente para mantener el espectáculo.
Me había sentado en un rinconcito de tablón que encontré libre para comerme mi chori. Ahí en la jaula ya está el tercer condenado del día, el asaltante de señoras, el cruel malviviente, con los tobillos atados y la mirada desesperada. Grita por piedad, que ya aprendió la lección, que tiene familia, que no quiere morir, llora. Se abre la jaula y entran unos rotwailers que se tiran encima con saña. Mientras el infeliz grita desesperado los perros revolean sus hocicos con furia arrancando pedazos de carne. En algunas ocasiones saltan salpicaduras de sangre a la tribuna que ovaciona.
—Yo tengo uno de esos perros, digo, de esa raza— Me comenta un vecino sentado junto a mi —Al principio mi esposa estaba procupada ¿Viste cómo son las mujeres? Pero ahora todos nos sentimos más seguros, el perro nos cuida la casa de lo más bien.
—¿Nunca pensaste que para los perros no hay “criminales” e “inocentes”? Solo almuerzos con poder sobre ellos, y almuerzos caídos en desgracia.
—¡Jajaja! ¡Qué ocurrente que sos!
—Más que el locutor seguro…
—Sí, bueno, eso no sería difícil.
No, él no entiende o no quiere entender lo que digo. Para los perros todos somos potenciales comidas solo que unos están adentro y otros afuera de la jaula. Y los que están adentro perdieron la protección de los que están afuera. —Uy, le soltaron la mano a ese boludo, a comer muchachos! — Así me imagino a los animales antes de entrar a la jaula. Y la verdad es que cada vez al paso que vamos, cualquiera de nosotros podría estar ahí dentro. Se van acabando los criminales, van con los asaltantes, se acaban los asaltantes pues van con los ladronzuelos, cuando no hayan tantos ladronzuelos van a ir por los que estacionan en una esquina o los que dan mal un vuelto…

—¡Una barbaridad señoras y señores! ¡Pero mayor barbaridad es meterse con una señora! Y parece que los perros han comido bien… Pero mientras que los empleados limpian y acondicionan la jaula, prepárense. El próximo condenado no es cualquier condenado, es un monstruo, de esos monstruos que se esconden entre nosotros esperando atacar a los más vulnerables. ¡A nuestros niños! Se me para el corazón de pensarlo. — Las tribunas silban indignadas —Sí, exacto. En minutos el violador serial de niños tendrá su merecido. ¡Y de una manera especial como se merece! — Gritos y aplausos —Y mientras esperan aprovechen para ir al baño, comprarse algo en la parrilla, el espectáculo empezará en breve.

No malentiendan, un pederasta es un pederasta… Pero mientras que ahí dentro de la jaula los rostros se vuelven humanos por la desesperación, acá afuera los nuestros se vuelven monstruosos por el hambre de sangre. ¿Somos tan diferentes? Somos cientos de cómplices de una carnicería humana y lo único que nos exonera es un formalismo legal.
—¡Qué monstruo ese sujeto! ¿Verdad? ¿No te desespera? — Me dice mi vecino, y luego apura unos tragos de cerveza. —Y pensar que mi sobrinito iba a la misma pileta donde enseña ese maldito… ¡Dios! Bien merecido se tiene el castigo.
—Por suerte tenemos La Jaula que separa a los infames de la gente honrada.
—¿Cómo? … ¡Sí, sí, eso mismo, claro que sí! — Me palmea cómplice el hombro y sigue bebiendo.

En la jaula va entrando un raro armatoste. Pusieron al abusador en un armazón metálico que le mantiene abiertas las piernas, un verdugo levanta una tela que le cubre entre las piernas. Para el deleite general a éste lo amordazaron sin ropas. Aparece otro verdugo con un pequeño perrito chihuahua llevado por un palo. El perrito está furibundo, juraría que rabioso, parece una piraña con patas. Ya todos sabemos lo que va a pasar.
—¡Ojo por ojo, diente por diente! ¡Ya podemos imaginarnos lo que le espera a este violador! — El elocuente locutor como siempre…
El abusador implora piedad y grita que es un mal entendido. Pero no, tuvo tiempo de sobra para pensar en lo que iba a hacer, ahora ya es tarde. Ahora es carne de perro, o de perrito más bien. Los ladridos estridentes del chihuahua ya se ahogan en la sangre y en la carne del condenado, él por su parte grita desesperado desgarrando sus cuerdas vocales.
—¡Como está está ese perrito lleno de odio! ¡Y no es para menos, con ese monstruo abusador en la jaula!
Definitivamente el chihuahua está rabioso, un animalito así de chiquito ya se habría llenado, ahora está despedazando con furia descontrolada nomás. La multitud se entremezcla entre rizas, gritos eufóricos, insultos y silencios expectantes. ¿Realmente nos diferenciamos tanto? ¿Cuál es el punto de inflexión, un abuso infantil, un asalto, robarse un bolso? Estamos tan seguros de ser derechos y humanos de este lado de la jaula, comiendo y bebiendo y disfrutando del espectáculo. Necesitamos odiar con fuerza a los condenados, despreciarlos, para sentirnos limpios y merecedores del espectáculo y la libertad. Necesitamos estar convencidos de que la malicia es la naturaleza de algunos, y la corrección la nuestra.

—¡Tremendo, vecino! ¿Verdad?
—Una carnicería despiadada para el placer de animales…
—Sí, animales, animales comiendo a otros animales, tú lo has dicho. ¿Sabés? Cada vez que termina el espectáculo me siento más tranquilo, como que hay una justicia que pone las cosas en orden…

.

2018-07-08

persecucion y convocatoria

Un pequeño grupo de personas con actitud hostil y cabezas tapadas avanza lentamente acercándose a otro pequeño grupo de personas, todas diferentes, vestidas de cualquier manera libre. El segundo grupo se reúne, por que estaban dispersos, y empiezan a caminar alejándose del primer grupo. El primer grupo los sigue, siempre a paso normal. En un momento el grupo perseguido empieza a golpear puertas, y se cierran ventanas, y negocios, pero algunas personas salen y empiezan a marchar con ellos también golpeando puertas. En otro momento empiezan a aplaudir, piden con cantos que todos se les unan, y se siguen cerrando ventanas, y negocios, y otros se les unen. Luego de un rato el grupo perseguido, pesa a quienes le son indiferentes, ya ha sumado una buena cantidad de personas y supera considerablemente la cantidad del grupo de encapuchados. Ambos grupos siguen avanzando, siempre a paso normal, hasta llegar a la plaza principal del pueblo. En la plaza el grupo de encapuchados intenta acorralar a los perseguidos, pero estos ahora son una enorme mayoría. Empiezan a cantar, les exigen que se vayan, y como los encapuchados no se van son rodeados y por la fuerza les quitan las capuchas. Entonces, el grupo de los encapuchados se les unen y cantan todos juntos, revelando que era todo un simulacro. Y este simulacro lo repiten todos los años, y cada año se suma más gente.

Esta tradición de mi pueblo empezó hace mucho tiempo. Alguna vez que las bandas fascistas recorrían las calles para hacer escarmentar a quienes eran diferentes. A los zurdos, a los gays, a las lesbianas, a las feministas, a los negros, y los paganos, a los libres de pensamiento. No nos ponemos de acuerdo en como fue exactamente que todo cambió. Algunos dicen que la indiferencia de la gente fue vencida cuando la mayoría se dio cuenta de que su "normalidad" no era más que una "normal individualidad única". Otros dicen que la gente simplemente se cansó del fascismo e intolerancia. Si bien no hay fotos por que no habían cámaras, todos los relatos orales concuerdan en lo mismo. En una confrontación entre una concentración de fascistas y una concentración de diversidades, mientras que la hostilidad y número de los fascistas los obligaba a replegarse, de las casas iban saliendo personas que se sumaban a resistir contra los fascistas, mientras muchos cerraban sus ventanas y negocios, otros salían para unirse, y se sumaba gente por las calles y los cruces. Lo que había iniciado como un repliegue se había convertido en una convocatoria. Esos dos grupos iban sumando gente del pueblo y al llegar a la plaza principal el grupo que confrontaba a los fascistas era tan grande en número que éstos tuvieron que replegarse y huir.
Con el paso de los años las pandillas fascistas se redujeron en número, y también fueron perseguidos no tan amistosamente cuando los identificaban. Y es el día de hoy que la gran mayoría de los fascistas se han ido del pueblo.

Si bien ya no quedan bandas fascistas que arremetan en hostigamientos, ahora se recuerda año tras año esa leyenda con un simulacro. Los ahora fascistas enmascarados son parte de los disidentes, simulando, y mientras recorren caminando las calles del pueblo, también van convocando a todos a unirse a la resistencia y a la memoria contra el fascismo. Y mientras más se acercan a la plaza principal, se unen otros grupos, empiezan a haber puestos de ferias, banderas políticas, familias aplaudiendo. El simulacro ya es una tradición y se ha vuelto turístico incluso, personas de todo el país, y del todo el mundo, vienen a sacar fotos o a unirse a la marcha contra el fascismo. Y siempre al terminar la celebración se encuentran muchas máscaras pisoteadas en las calles del pueblo. Más máscaras que las de aquellos que participaron del simulacro. No es posible que hayan más fascistas por ahí perdiendo sus máscaras, parece ser que mucha personas llevan máscaras para tirarlas deliveradamente en el piso y pisotearlas. Asumimos que la mayoría de esas máscaras son fabricadas especialmente para ello, pero puede ser que algunas de ellas, de algún modo, hayan sido arrancadas de la cabeza de alguien.
Esta es la tradición de mi pueblo, y de la que estoy orgulloso. Hoy me toca a mi portar una máscara y perseguir a las personas libres hasta la plaza, y luego de esa experiencia incómoda me uniré a la fiesta. ¡Y en nuestro pueblo jamás volveremos a tolerar a los intolerantes!

.

2018-06-11

incubadora con patas


Como los abortos están penalizados, generalmente suceden en la clandestinidad y se tratan en los hospitales cuando estos salen mal, entonces el aborto suele ya estar hecho y el tratamiento médico es salvar la vida de la mujer que abortó. Puede ser por pastillas, por meterse una aguja o una percha en la vagina (incluso en el ano), por alguna rara combinación de ejercicios y medicamentos. Otra opción es que hayan acudido a abortar a una clínica clandestina, que es una forma bonita de llamar a esos sucuchos improvizados en una casa vieja.

Bien. Yo me pongo a pensar qué pasaría en un espacio medianamente "controlado" por la sociedad según el criterio de la protección de la vida del feto y la penalización del aborto. Un espacio en donde las mujeres realmente no puedan abortar clandestinamente.

¿Qué pasa si una mujer quiere abortar y lo sabemos, pero no tuvo éxito todavía? ¿Qué pasa si sabemos que ella va a volver a intentar abortar? Digo, va a asesinar a su inocente feto. ¿QUE HACEMOS PARA IMPEDIRLO? Y, no nos va a quedar otra más que arrestarla, recluirla en un hospital o en la enfermería de una cárcel... ¡PERO TODAVÍA PUEDE ABORTAR! Hay que sacarle cortopunzantes y objetos contundentes. Pero como puede abortar a los golpes, ya sea usando sus puños contra su vientre o a panzazos contra algún mueble, entonces también hay que contenerla a la cama, para que no dañe al pequeño feto... "Contener" es una forma bonita para decir "atar". Luego, bueno, la mantenemos ahí atada hasta que de a luz, más o menos atada, más o menos drogada, o le hacemos una cesaria y listo.

Obviamente, ese hermoso bebito no podemos dejarlo en cuidado de su madre criminal, que de hecho probablemente quedaría un tiempo en la carcel por intento de asesinato del feto... O se lo damos a un familiar o si no tiene familiares o son todos unos abortistas... ¡Mejor dárselo a un orfanato de la iglesia o a una familia correcta, de bien, una que algún honorable juez estime apropiada!

Claro. también está la opción de que muchas mujeres elijan padecer un embarazo no deseado por miedo a estos procedimientos. Me pregunto si las mujeres con plata podrían seguir abortando en clínicas privadas con total discreción o si también serían encarceladas y atadas en camas pero probablemente en celdas más lindas, pintadas con tonos pastel y con música clásica funcional.

¿A qué me hace acordar toda esta ficción? Reitero que estas cosas no suelen pasar por que los abortos "penalizados" suceden en la clandestinidad y lo que se tratan sus consecuencias, heridas terribles y muertes. ¿A que nos hace acordar eso de atar a una mujer hasta que de a luz y sacarle el niño?

Por cierto. Esta ficción también desestima la voluntad de la mujer embarazada y todos deciden sobre ella, como si fuera una incubadora con patas.

Nada. Quería hacer un ejercicio de pensamiento, ver a donde puede apuntar una forma de pensar si realmente se la aplica... Por que si aplicásemos realmente muchas opiniones que tenemos, viviriamos en una sociedad un poco diferente. Aterradora. 

.

2015-10-26

Viejo peronista y tanguero


Trabajo en una clínica, años atrás fue una clínica modelo en sudamérica, hoy en día es un depósito de ancianos... Es normal para mi ver la deshumanización en las personas por el marchitar de la vida y el abandono de los otros que siguen vivos. Un anciano en particular, el aciano en cuestión, asumo que habrá sido un ferviente peronista y amante del tango. De lado queda mi ideología socialista más cercana al trotskismo que a otra corriente, ya que no hay nada que discutir con alguien que ya es la sombra de lo que alguna vez fue.

Es triste también ver como el propio sistema de salud sumado a personas que se entregan a su oficio de forma mecánica, contribuyen tanto a la deshumanización como al abandono. El anciano, como tantos otros, podría gozar de viajes al parque en silla de rueda y ser rodeado de personas familiares o no. Disfrutar de comer, algo tan simple! Pero, su vida se concreta en la postrera espera en una cama, con alimentación artificial por una manguerita. Las personas pasan a ser representadas por los números de sus camas.

Cada vez que entro en su habitación, si es que está despierto, lo saludo con "hola compañero", responde con una sonrisa, algún gesto, palabras indescifrables o incluso un notorio "viva Perón". De vuelta, acá mi ideología de tendencia trotskista es irrelevante, así que le contesto con un "viva!".

Algunos compañeros en la clínica parecen no obedecer a la imposición social e institucional de cosificar los cuerpos y se toman el atrevimiento de darle de comer. Con una compañera en particular incluso tienen diálogos, aunque parece que cada cual entiende algo diferente de lo que hablan.

Una ocasión le trajo una radio chiquita y le sintonizó una señal tanguera. El anciano se alegró de oír algo conocido. Repetía palabras e intentaba seguir la melodía con balbuceos. Aparentemente no recordaba la letra de lo que oía pero aun así lo reconocía. Intentaba buscar en su memoria deteriorada, creo. Me imaginaba que él se escapaba de su cama para situarse en alguna milonga porteña, o al patio de un conventillo. Fantasías mías nomás... Pero muy probablemente un poco se salía de su cama al oír la música y al recordar sus vivencias peronistas.

Ah, el anciano se llama "Hugo".

.

2013-11-12

Sobre el tratamiento del crimen

Hay un lado oscuro en cuanto al crimen y que la sociedad no suele enfrentar.  Se sostiene que la lucha contra el crimen está en la calle y a a través de la fuerza pública.  Si las personas son lo que son principalmente por la crianza y la educación que reciben, y por las experiencias vividas...  Entonces sería lógico resolver que el tratamiento del crimen se halla en la educación.  Primero en la prevención, por supuesto...  Pero cuando el crimen ya se cometió, cuando la persona ya se ha convertido en criminal, no quiere decir que se deba dejar de educar.
Un punto erróneo del tradicional combate contra el crimen, que ya se vislumbra con la expresión "combate contra el crimen", está en que luego de la persecucíón policial viene la privación de la libertad como el principal de los castigos.  El concepto tradicional para tratar el crimen es, pues, el castigo.  "No delincas por que te castigo, no vuelvas a delinquir por que te castigo peor"...
De esta manera estamos tomando a una persona que ya tiene un desequilibrio social y la exponemos a experiencias perturbadoras que incrementan ese desequilibrio.  Entonces considero que lo más apropiado es reemplazar el sistema carcelario castigador por un sistema de rehabilitación y o contención. 

Hay dos clases de crímenes, los provenientes de la conducta y los provenientes de una patología neuropsiquiátrica. Los primeros pueden ser rehabilitados, los segundos no.

En el primer caso, los criminales deberían ir a instituciones militarizadas que les eduquen en los valores del trabajo y les den formación, y luego un programa del estado les asegure trabajo digno ya que dificilmente un privado lo haga y está en su derecho no hacerlo. En conjunto, un constante seguimiento y contención.En el caso de rehincidir se deberían endurecer las penas paulatinamente hasta la cadena perpetua, pero siempre con trabajos comunitarios impuestos. En el caso de la cadena perpetua sería apropiado permitirles a los condenados el optar voluntariamente por su propia eutanasia.

En el segundo caso, los criminales son enfermos mentales como lo son los psicópatas, los torturadores y violadores. También los son la mayoría de los drogadictos debido a que ya tienen un daño cerebral y una alteración biológica que influye en su conducta. En primera instancia la reclusión no sería con fines de castigo, ya que castigar a un enfermo es absurdo. La reclusión sería para aislar al criminal de los ciudadanos y de los otros criminales. Dependiendo el tipo de patología es el tipo de reclusión, siempre asociada al tratamiento neuropsiquiátrico crónico. En los casos de psicópatas y violadores, por ejemplo, la reclusión sería perpetua y de máxima seguridad.En el caso de otros desequilibrios y algunos drogadictos leves se podría hablar de reclusiones mas suaves, pero sí militarizadas y con vistas de una posible reinserción social. Los programas y tratamientos de estos criminales serían diferentes a los antes mencionados y se privilegiaría el confinamiento de los mismos en pueblos aislados o en centros neuropsiquiátricos crónicos, en donde trabajarían para ganarse ciertos beneficios sociales y tendrían siempre contención psiquiátrica y médica.Se debería también otorgar a aquellos reclusos perpetuos el derecho a la eutanasia.

Lo que sí debe quedar bien en claro son tres cosas.La primera, es que el castigo y el sistema carcelario tradicional no hace más que degenerar aun más al criminal.La segunda, que la eutanasia por un lado es más humana que el confinamiento, pero que la corrupción de los funcionarios públicos hace altamente peligrosa la "pena de muerte".Tercero, que no se puede mezclar ladrones con violadores, con psicópatas, con drogadictos, etc. Son diferentes clases de personas, con diferentes crimenes, diferentes motivaciones y diferentes tratamientos.

Por último. El querer vengarse de alguien que hace un daño me parece perfecto, siempre que uno tenga los cojones de hacerlo en lugar de esconderse detrás del estado pidiendo "justicia" cuando lo que se quiere es venganza.Y no tiene el más mínimo sentido vanagloriarse de la civilización humana si se sigue sosteniendo el arcaico y brutal sistema de castigo, tortura y muerte.

.

Encuesta sobre el libre pago de los impuestos.


Me gustaría saber la postura de las personas sobre cómo deberían usarse sus impuestos.  Para ello elaboré una muy básica encuesta que se encuentra en la parte superior de la columna de la derecha.
La encuesta terminó y el resultado puede apreciarse al final del blog!

Al responder la encuesta me gustaría que se tenga en cuenta el siguiente modelo hipotético:

  • Los impuestos serían proporcionales a las ganancias de los individuos y de las empresas.
  • Abría excepciones al pago de impuestos, pero dejo a criterio de cada uno decidir si merece esa excepción.
  • Todo lo que el estado sostiene con impuestos estaría condicionado por la elección de los ciudadanos sobre sus impuestos, incluyendo los casos en que se trate de la Iglesia Católica.
  • Todo ciudadano podría cambiar el destino de su impuesto habiendo esperado un lapso de tiempo que podría ser 6 meses.
  • El voto es excluyente para simplificar la encuesta...
  • El presupuesto de la recaudación de los impuestos sería público.



Agradezco a todos los que se presten a responder, sean anónimos o personas que conozca!



.

2013-04-12

Ministrando Militantes

Epistola a los Militantes del Partido sobre la Militancia

Y el profeta politico habló, y dijo: Sean ustedes bienaventurados, por que en la militancia ciega y fanática está la salvación.  Y serán salvos, y no preguntarán nada, por que no hay nada que preguntar.  Por que el partido los guiará a la justicia social.  Y quien esté fuera del partido, ay, pobre de él, por que será opositor, y no se regocijará!  Pero cuidad, oh, militantes, que no les quieran alejar de la recta militancia, y no haced caso de los enemigos del partido.  El profeta político ha hablado!

.

2012-11-16

Letras de bar 01



Ella, la menos pensada, la que yo nunca pensé que iba a decir justamente eso que dijo. Alrededor mio los esbirros sociales con su pantomima inducida, y ella! Ella fundiéndose con los esbirros, diciendo lo que yo no creí que iba a decir. Ella con los esbirros rodeandome...

Otra vez estoy solo con la música...

Puede que mi problema sea que soy de los que escuchan y no de los que bailan. Si bailara podría bailar con alguien... Pero ahora que lo pienso, el que baila también está solo. Entonces podría ir al grano y admitir que mi problema es que soy solo, y no digo que “estoy solo”, digo que “soy solo”. ¿Y por qué problema? Si yo soy solo, si soy lo que soy, y cada cual es lo que es. Eso quiere decir que no puedo aceptar mi entorno... ¡Ay, esa actitud heróica! ¿Acaso el heroísmo no es en primera instancia creer que algo o todo está mal y que uno tiene la respuesta? Ser héroe es ser narcisista y fingir lo contrario. Por lo tanto, no es mal que esos esbirros den rienda suelta a su naturaleza.

He de aceptar mi naturaleza solitaria e inconformista, crítica, protestante. ¡Ah, bendita escritura, que me permites convertir una simple queja en un texto!



J. R. Armental
T20121115H2340
Post-Caba

2012-04-24

Alegoria de la mariposa


Su sonrisa a veces se apagaba, pero cuando se encendía al mirarme casi podía sentir como se expandía el universo, tan amplio, tan diverso.  Ella era cautivante como es la primera vez que ves y oís el mar en persona una mañana.  Ella era poesía pura, por que la poesía tiene un mensaje armonizado con rimas y simetría, pero es forzado, una copia de algo que por naturaleza es tan sublime que es difícil de explicar, así era ella entonces, la verdadera poesía inexplicable e inigualable.

Yo no sé que clase de malevolencia divina habita entre nosotros como para implantar en ella una desgracia que la haga llorar.  No puedo entender como Gaia puede permitir que una de sus más valiosas hijas palidezca por el dolor de su alma.  Por que ella es uno de esos seres nobles y bellos para los que existe este mundo, por que en ella habitan las virtudes de lo humano.  Solo alguien como ella puede hacer brotar lágrimas de un rostro de piedra como el mío, por que alguien como yo, que ha permanecido en el frío vacío, solo puede justificar la existencia con ideales de nobleza que puedan ser encarnados.

Creo que la vulnerabilidad es su juego, no sé si es consciente de ello.  Su delicadeza está presente en cada movimiento y palabra, y hasta en su silueta, y contrasta con la sociedad y contrasta conmigo.  La melancolía que con sutileza se desprende de su sonrisa puede hechizar y seducir talvez más de lo que podría hacer con coqueteo.  Es la clase de persona que inspira el deseo profundo de ser protegida, ella es la clase de mujer que puede llenar de orgullo y valentía a quienes luchan en su nombre.  Aun no entiendo como puede estar sufriendo…

Su cabello brilla por si solo y sus ojos pueden hacerme sonrojar, y no puedo dejar de contentarme cuando ríe, es señal de que existe lo bueno en este mundo.  De su cuello cuelga el amuleto de una mariposa, escalofriante alegoría de ella misma.  Pequeña, bella y frágil, criatura de primavera y mensajera del amor de las flores, nacida para ser efímera…  Fingiendo tener el control y tratando de vivir lo que no pudo vivir, callando las tristezas más crueles, entregándose al riesgo del azar y la incertidumbre.  Como una mariposa, lúgubre pensamiento en mí, por que las mariposas se extinguen tan rápido, y no quiero que ella se extinga.

No puedo intervenir, las leyes cósmicas me lo prohíben, eso o simplemente que mi ajena persona no encaja.  Es por eso que a este invierno lo siento más frío que a ningún otro, por que me siento impotente.  Si no puedo hacer algo por ella no soy útil, y si el destino que le cae es de sombras, significa que el universo es fatídico.  Su recuerdo me aviva alegría y tristeza, melancolía y furia, y las palabras se me hacen insuficientes para explicar la desilusión que los tiempos me imprimen.  ¡Ay, como quisiera, tener las palabras que guíen su camino, y tener la fuerza para apartar los obstáculos en él, y poder ver la alegría en su rostro y escuchar su canto nuevamente!  ¡Ay, como quisiera ser más que un hombre, ser un dictador, un dios!  Estamos a la deriva, yo lo siento, y se me aleja, y la helada ventisca me abraza sádicamente, el calor del Sol no me alcanza.

No hay rayos de Sol en este inverno, los cuerpos muertos de las mariposas yacen junto a las flores marchitas.  Yo espero un río de vida, una señal, el surgimiento del poder que me permita corregir la condena escrita de esta historia.  Quiero saber que se hundirán en el profundo abismo del océano sus penas y que su vos traiga el jolgorio.  Que su mágico baile haga florecer la dicha del mundo casi estéril.  Por que yo la necesito, por que el mundo la necesita, por que su existencia y su felicidad justifica el universo.  Solo su risa puede espantar los fantasmas de las pesadillas y curar las heridas del austero tiempo.


—¡Despierta!  Date cuenta quien eres.  Date cuenta que contagias felicidad a quienes te rodean.  Date cuenta que tu humor hace que se abra o cierre el cielo.  Si te caes todo se cae.  ¡Despierta!  Date cuenta de cuanto vales.

..

2012-01-12

Esperando la señal musical

En la época del proceso militar floreció, como el loto, la mejor música argentina...
Hoy en día la música es bastante mediocre, no hay una fatal realidad de la cual escapar y protestar... ¿No hay?
Vivimos en un sistema sepulturero, pero nos dejamos enterrar por el efecto del estupizador veneno mediatico y cirqueño.

Estoy seguro que, si la gente comprendiece lo terrible y mortuorio que es el presente y el lúgubre futuro que nos espera... ¡Entonces los colores brotarian de los pintores, las rimas de los poetas, y la mejor música liberadora y magistral que sea posible explotaria por todos lados! ...Entonces tendríamos esperanzas.

Ahí está el por qué el sistema funebrero es tan exitoso, nos hace creer que estamos bien.


....


¿No me creen? Esta es una flor de loto que floreció en el pantano, entre botas y fuciles...


Canción para mi muerte

El tuerto y los ciegos

Botas locas

Confesiones de invierno


.

2011-11-04

Ideologias Circunstanciales

La derecha y la izquierda son solo los lados opuestos de un mismo lugar…

¿Existe acaso otra ideología que no sea la circunstancial? ¿Existe acaso algo que no sea también parte de una circunstancia?

Definición de diccionario para “ideología”: Conjunto de ideas, creencias y módulos del pensamiento que caracterizan a un grupo, clase, religión, partido político, etc.

La ideología es una “forma de pensar” que se genera a raíz de la educación que un individuo ha recibido, sus experiencias de vida, situación social, relación con el entorno, otros individuos, trabajo, capacidad, recursos, intelecto… Es decir, que la ideología depende directamente de la clase de vida que el individuo tiene, es una respuesta mental a esa clase de vida, es entonces una reacción del individuo ante su circunstancia, con los hechos más persistentes y los hechos más efímeros.

El error que se tiene con respecto a las ideologías es la de confundir el arquetipo del héroe con las ideologías. Sí es posible morir por las ideologías, pero eso no las hace trascendentes. Las ideologías no tienen por qué acompañar al individuo desde su tierna infancia hasta su último aliento. Las ideologías pueden cambiar todo el tiempo, y de hecho lo hacen. Suele pasar qué, mientras que ideologías relacionadas con aspectos más superficiales de la vida cambian a menudo, las ideologías más profundas suelen acompañar a los individuos toda su vida. Pero esto de que las ideologías duren toda una vida se debe a que los individuos suelen permanecer toda su vida en la misma situación social. Sí podría mencionar ideologías que claramente cambian, como las que se generan cuando uno es por primera vez padre o madre, las que surgen al poder trabajar para uno mismo, las ideologías que se asocian a un partido político de moda, o a una moda o una subcultura. No podría olvidar mencionar que dentro de las ideologías profundas están las religiosas, aunque no por ser profundas son inquebrantables. Por todo esto, reitero que las ideologías dependen de las circunstancias.

Pero en esta publicación, al hablar de ideologías me refiero más bien a las ideologías políticas. ¡Y hay tantas! Aunque, aunque tantas, se podrían agrupar en tendencias socio-políticas. Pero para simplificar más aun las cosas y tener un bueno modelo me voy a limitar a la antigua polémica de “la derecha y la izquierda”.

La polémica parece que se remonta a la época de la revolución francesa. Parece que en el parlamento se agrupaban los individuos que tenían ideas semejantes, y resulta que del lado derecho de la sala se agrupaban los nobles conservadores que apoyaban al gobierno, y a la izquierda los liberales que referían representar a los débiles y pobres. Una jugarreta del inconsciente colectivo, ya que a la derecha siempre se la ha asociado con lo seguro y objetivo, y la izquierda con lo incierto y subjetivo, la una con lo masculino y luminoso, la otra con lo femenino y oscuro. No pretendo desviarme hablando de arquetipos, así que me quedo con los conceptos de derecha conservadora y noble e izquierda liberal y popular.

Acompaño la publicación con un rudimentario pero pedagógico dibujito en el que desde la izquierda a la derecha se presenta una abrupta pendiente, con los arquetipos al fin y al cabo, ubicados en diferentes lugares y con un triángulo con el signo del dinero dentro para indicar la presencia constante del capitalismo. ¡Jaja! Parece un dibujito tendencioso… Y lo es!

[hacer click en la imagen para agrandar]

En lo que se refiere a la simbología de la izquierda y derecha. La izquierda como liberal pretende cambiar los hechos. ¿Qué hechos? Los de las circunstancias. Y pretende cambiar los hechos por el único verdadero motivo por el que se puede pretender cambiar algo. Por qué es de carácter negativo para el sujeto, es decir, es des-complaciente, es incómodo, es desagradable. Y la derecha pretende conservar las circunstancias, obviamente por qué estas resultan favorables. Entonces la izquierda no está conforme con la circunstancias que se le presenta y la quiere cambiar por una que le favorezca. Y la derecha sí está conforme con la circunstancia que se le presenta y por ello pretende conservarla tal como está. De más debería estar decir que estoy tratando con absolutos hipotético, que es la única forma en la que pueden ser los obsolutos. Quien tenga ideología de izquierda va a querer cambiar su estado para mejor, pero conservar lo que ya tiene. Y los que tengan ideología de derecha van a querer conservar lo positivo del estado en el que están, pero siempre van a querer un poquito más…

Acá voy a hacer un alto para hablar un poco de otro tema del que debería haber hablado en anteriores publicaciones. ¡La constante búsqueda del poder! Para resumirlo, el ser humano desea poder, no por qué sea un ser humano, sino por qué está vivo y es parte de la naturaleza. Es natural buscar el poder, ya que solo con poder se puede asegurar la existencia. El primero y más importante de los instintos es el de auto preservación, y si se hila fino, todas las acciones humanas se deben a la auto-preservación. En los animales es más fácil notarlo, ya que no tienen las complejidades sociales que los humanos se han inventado luego de miles de años inventándose complejidades… En otro momento hablaré de la búsqueda de poder. ¿Pero qué es el poder? Es más o menos la facultad de hacer lo que uno quiere, es decir, el limitar las limitaciones. Por eso uno dice “yo puedo hacer tal cosa, pero no puedo hacer tal otra”. En la antigüedad el poder provenía de los músculos, luego se fue transformando en el dinero, y ahora se trata de números virtuales y de favores políticos…

Entonces tiene mucho sentido decir que es el poder lo que permite conservar lo que se quiere conservar y cambiar lo que se quiere cambiar. Si los individuos de izquierda tuvieran poder cambiarían las circunstancias que les desagrada y que los hace ser de izquierda. Y si los individuos de derecha no tuvieran poder, no podrían conservar las circunstancias que les agrada y que los hace ser de derecha. Por lo tanto, la derecha e izquierda están directamente relacionadas con el poder. Se es de izquierda por que se tiene poco poder, y se es de derecha por que se tiene mucho poder.

Ahora bien. Se podría hablar de muchas formas de poder, y todas estarían en lo correcto siendo lo incorrecto el aislar alguna o algunas de ellas como si fuese la única forma de poder. El poder no es solamente dado por el dinero. Al igual que los animales, los humanos tienen “líderes sociales”. Se trata de sujetos que de alguna forma representan y ordenan a los demás individuos. La votación democrática de los líderes parece ser la más justa manera de establecer líderes. Pero si un individuo o varios individuos deciden por los demás, entonces tienen claramente más poder que los demás. Una forma de poder es la lealtad que unos pocos se aseguran de unos muchos, una convicción religiosa aunque no necesariamente lo sea en el sentido estricto de la palabra.

Por naturaleza, la izquierda tiene poco poder, y aquél individuo que se haga de poder se aleja de la izquierda y se aleja a la derecha. Esto sin embargo es visto negativamente desde el punto de vista individual. Pero socialmente es indispensable. No podría existir una sociedad sin alguna clase de líderes. Los hay en las artes, en los medios de comunicación, en los deportes, en las instituciones, y en la política. Los conjuntos de individuos son caóticos, ya que por más buena voluntad que los individuos refieran tener, siempre van a prevalecer los intereses personales ante los sociales. Y luego de eso, siempre van a prevalecer las interpretaciones personales de los intereses sociales sobre las interpretaciones ajenas. Es por eso tan necesario el que hallan líderes y normas para que las sociedades, en el caos, no se disuelvan.

Entonces es natural el que exista una izquierda y una derecha.

Sin ir muy lejos y volviendo a lo simple e individual. Si hablamos de la derecha como conservadorismo e izquierda como liberalismo, todos los individuos tenemos conductas conservadoras o liberales dependiendo las circunstancias. ¡Las circunstancias!

No quiero extenderme más con la derecha e izquierda ya que creo haber dejado clara mi opinión. A lo que apunto es a que las ideologías de las personas son tan efímeras como lo es el tiempo y tan firmes como lo es la incertidumbre. Quienes gobiernen siempre serán de derecha, y quienes tengan pocos recursos siempre serán de izquierda, ya que derecha e izquierda resumen sus conductas ante sus circunstancias. Por lo que no es bueno fiarse de ningún gobierno y mucho menos entregarle las convicciones personales a algún mecías político. Y a ninguna clase de mecías, por supuesto.

Para concluir… Parece que lo más justo sería una homogeneización del poder, un poder regular para todos. Algo difícil. Lo primero que se piensa es el “comunismo”, y en ese caso no existe la propiedad privada ya que la propiedad es del estado. El ciudadano trabaja para el estado. Por lo tanto el pueblo es de una extrema izquierda, y quienes lideren el estado serán de extrema derecha, dictadores generalmente, y no muy diferentes en la práctica a los reyes de la edad media. La anarquía, por otro lado, ya es una utopía por demás ficticia. Si no hay ni autoridad ni ley hay poder personal y salvaje, algo así como “la ley de la jungla”. Y si no hay autoridad y pero sí ley, como la ley cambia con las sociedades, debe haber un organismo que modifique la ley, que pasa a ser una autoridad y por ende deja de ser anarquía…

…Parece ser que el progreso de la sociedad depende de la buena voluntad de las personas…

.

2011-06-28

El Verdadero Sacrificio

Me motiva escribir sobre “el sacrificio” al escuchar la palabra una y otra vez en distintos entornos. Estos entornos son principalmente religiosos, y hay ciertas religiones, o pseudoreligiones, que usan la palabra abusivamente. Pero también se puede encontrar esa palabrea en otros ámbitos, como en sociedades varias, partidos políticos, movimientos culturales, y por supuesto… ¡Los ancianos conservadores! “Tenés que sacrificarte si querés ser alguien, si querés progresar!”

Primero que nada me gustaría plantear si en verdad es necesario el sacrificio… ¿Cuál es el fundamento que sostiene que haya que sacrificarse, sí o sí, para obtener algo? Es claro que para conseguir algo, se requiere una acción para con ese algo… Pero la idea de sacrificar habla de una pérdida y o de un padecimiento. La acción que se requiere para obtener algo se puede considerar como un esfuerzo, por lo tanto un padecimiento, por lo tanto, un sacrificio…

La vida que conocemos es en la práctica un gran esfuerzo. En realidad podríamos vivir muy sencillamente, con pocas pretensiones y ser muy felices. Pero no estamos a gusto con una vida muy sencilla. Ya sea por la ciencia, la sociedad, las imposiciones, las costumbres… Son muchos los factores que nos impulsan a la disconformidad con la vida que tenemos. Es cierto en parte que la vida que tenemos es una vida impuesta por el sistema, pero eso es parte de las circunstancias. ¿Qué pasaría si descubriésemos que la vida dolorosa que tenemos no sirve para nada? O mejor dicho. ¿Qué pasaría si descubriésemos que los padecimientos de nuestra vida no tienen ningún sentido? ¿Podríamos seguir viviendo de la misma manera si el sufrimiento fuese un capricho del destino? La única manera de tolerar el padecimiento de nuestras vidas es considerar que ese padecimiento tiene una finalidad. ¡Darle sentido al sufrimiento! ¡Que gran invento del humano! De esa manera se puede tolerar un poco la vida, ya que si sufrimos, tendremos una recompensa. Un divino equilibrio, una justicia natural, un plan universal… Me estoy adelantando.

Sabemos que para obtener algo es necesaria una acción. Ese es el principal fundamento para justificar el padecimiento en la vida. La acción es esfuerzo, y por lo tanto un padecimiento. Por consiguiente es lógico pensar luego que todo padecimiento puede conducir a una gratificación… Esa es la forma en la que podemos vivir el día a día. La vida es un sacrificio que nos proveerá de grandes gratificaciones cuanto mayor sea el sacrificio. Y esto desencadena en la idea de que, si la gratificación es proporcional al sacrificio, sería prudente sacrificarnos mucho! Muy prudente… Pero recuerdo haber escrito que el justificar el padecimiento con una gratificación posterior es una forma de tolerar los dichos padecimientos.

He mencionado que los padecimientos se relacionan con imposiciones sociales. En toda sociedad, como en todo grupo de humanos, hay individuos que por una razón u otra, adquieren poder sobre los demás. Obviamente el grupo de individuos otorga poder a un o unos pocos individuos por el motivo que fuese. Acá el sacrificio del grupo puede tornarse en un beneficio de la minoría poderosa. La minoría poderosa es fácilmente corrupta, eso es natural del humano. Dicha minoría hará muy bien en usar el concepto de relación sacrificio-recompensa a favor. La mayoría se sacrifica beneficiando a la minoría poderosa, la minoría obtiene beneficios inmediatos y la mayoría la promesa de una gran gratificación. Generalmente la mayoría es satisfecha con “espejitos de colores”. También se podría hablar de bolsas con comida, planes trabajar, asignaciones familiares, objetos ungidos, y el mayor engaño humano… ¡La eterna felicidad metafísica luego de la muerte! Ese engaño es perfecto. La vida misma es el sacrificio y a cambio se tendrá una eternidad idílica. ¡El paraíso luego de la muerte es tan grato que nadie ha querido abandonarlo ni por unos minutos para contarnos lo felices que están en él!

Socialmente la minoría poderosa siempre utilizará el sacrificio para abusar de la mayoría, eso es llevado al extremo por las religiones. Incluso se ha llegado a conjeturar que la vida es sufrimiento, y que para librarse del sufrimiento hay que sacrificar las pasiones… Volverse una estatua meditadora, sin sentimientos, inmersa en un estado letárgico…

Anteriormente dije que la vida podría ser más sencilla, y de este modo tener menos pretensiones. Las pretensiones en la práctica están generalmente ligadas a la vida en sociedad, al sistema, y al necesitar ser parte del sistema nos sometemos al modelo de sacrificio por recompensa…

Pero, pretensiones… ¿Lo que pretendemos, lo que queremos, es lo que nosotros queremos o lo que nos hacen creer que queremos? Pretendemos dentro del sistema, por que actuamos dentro del sistema. Deseamos un estatus social, una casa elegante, un auto, ropa bonita, un celular con pantalla táctil, el último CD del ganador del concurso de talentos… Independientemente de que estas cosas sean o no impuestas, son definitivamente valores del sistema, y nada implica que tengan valor personal para cada individuo.


Ahora cambiaré el sentido del texto…

Podemos aprender a diferenciar lo que la sociedad nos plantea como lo bueno, y lo que es bueno para cada uno. ¿Qué es lo que es bueno para usted? Juguemos un poco… Dejemos de lado el trabajo, la economía, la política, la familia, los clubes, la sociedad… Podríamos decir que lo bueno es bello y complaciente, pero eso no es lo que busco. Lo bueno es, para este texto, la manifestación más pura de uno mismo. Estar satisfecho de uno mismo, estar orgulloso, ser uno mismo… ¿Qué es “ser uno mismo”? Es ser honesto con lo que uno siente, no reprimirse, ser libre, elegir… Pero el “el ser uno mismo” entra en conflicto con el “ser parte del sistema”. Sé que suena muy jipi esto. No hablo de “luchar contra el sistema”, no hablo de irse a vivir a una comunidad a un bosque. O quizás sí, pero eso depende de aquello que uno desee…

Sí hay una lucha, pero no es contra el sistema. Como dije al principio, si se desea algo se requiere una acción para obtenerlo. Y ser un individuo en lugar de un “engranaje” requiere una acción. No es el tema la lucha con el sistema que nos impone una forma de vida, la lucha es con la comodidad que sentimos al ser parte del sistema. La lucha es con los temores a lo desconocido, a la falta de control sobre nuestra vida, al vértigo de las emociones! Ser libre implica diferenciarse, estar solo, vivir activamente, abolir el esquema de vida que hemos aprendido desde el nacimiento y crearnos nuestro propio esquema, o incluso vivir sin un esquema!

Sabemos ahora que considerar a la vida un sacrificio es una negación de lo malo que representa para nosotros la vida artificial a la que estamos acostumbrados. Al considerar la vida un sacrificio, se la está justificando, convenciéndonos de que hay una compensación o una razón para que exista el sacrificio. Reivindicamos el sacrificio para convencernos de que la vida artificial que tenemos es buena para nosotros…

Sé que soy repetitivo, quiero dejar las cosas claras… El sacrifico es razonable si se obtiene algo a cambio, entonces, se trata de una inversión. Pero, el verdadero sacrificio tiene que ser en beneficio de uno mismo.


El Verdadero Sacrificio…

El verdadero sacrificio es de uno mismo para uno mismo. No se trata de sacrificar un cordero, o de sacrificar dinero dándoselo a una asociación religiosa, o de menguar las pasiones de la vida, trabajar arduamente por un sueldo para comprar objetos o unas vacaciones, ni de estudiar día y noche para tener un título que quede bonito en la pared y que nos de acceso a un trabajo para tener un sueldo para comprar objetos o unas vacaciones…

La palabra “sacrificio” no es la adecuada… Pero si hablamos de sacrificio. ¿Qué es lo que tenemos que sacrificar? Sacrifiquemos a la persona complaciente y sumisa. Sacrifiquemos a la persona esquematizada. Un amigo mío hablaría de sacrificar a las ovejas… Sacrifiquemos al sujeto que nos han enseñado a ser, sacrifiquemos al sujeto en que nos convertimos para encajar. Dejar de lado la máscara, la ficticia y represiva personalidad que vivimos día a día, eso es un verdadero sacrificio. Requiere sacrificar las seguridades, las promesas, el futuro planeado, el eterno paraíso.

Como todo sacrificio hay una recompensa. ¿Cuál es la recompensa del verdadero sacrificio? ¡El ser uno mismo! ¡Sin mentiras autoimpuestas, sin aceptar las mentiras de los otros, sin condicionar nuestros sentimientos, sin esquematizar artificialmente la vida! Sacrifiquemos a la persona que cree que la vida es un sacrificio…


Eso es todo por ahora.


..